En resumen
- Unos 8.000 aficionados acudieron al debut de Luftgekühlt en Atlanta, celebrado en Town at Trilith, para rendir homenaje a los Porsche de carretera y de competición refrigerados por aire.
- El 50º aniversario del Porsche 935 puso en el punto de mira a una leyenda de las carreras de resistencia.
- Las celebraciones de la Targa Florio conmemoraron los 120 años de la carrera italiana y los 70 años de la primera victoria absoluta de Porsche.
Desde su primera edición —una quedada en un aparcamiento de Los Ángeles en 2014, organizada por el Director Creativo Howie Idelson y Patrick Long, dos veces ganador de su categoría en Le Mans—, Luftgekühlt ha crecido hasta convertirse en un evento sin igual. Atrae a miles de personas cada año y cuenta con un gran número de seguidores a nivel mundial. Es una especie de salón del automóvil que vive su propia aventura y se celebra en una ubicación distinta cada vez, con coches diferentes e historias únicas.
La sede de Porsche en Estados Unidos
Este año, Luftgekühlt se trasladó a The Town at Trilith, un centro cultural al sur de Atlanta (Georgia), la ciudad donde Porsche Cars Norteamérica tiene su sede desde 1998.
A pesar de que las alertas de huracán obligaron a los organizadores a retrasar la hora de inicio, cerca de 8.000 aficionados se desplazaron hasta el lugar. Finalmente, el tiempo respetó y los aficionados fueron recompensados con 300 coches expuestos a lo largo de las avenidas que, durante un fin de semana, se convirtieron en una de las mayores exposiciones de Porsche del mundo.
Al igual que en todas las ediciones de Luftgekühlt, la selección de coches y sus historias se realizaron con gran esmero. Cualquiera que quiera exhibir su Porsche debe presentar una solicitud, acompañada de una descripción e imágenes, y el equipo de Luft se encarga de dar el visto bueno. “Cada evento es una evolución sobre otra evolución”, afirma Jeff Zwart, actual Director Creativo, cuya carrera abarca el cine, la publicidad y las carreras. “Queremos encontrar nuevas historias que contar”.
Cincuenta años del Porsche 935
Este año se ha cumplido medio siglo desde la creación del Porsche 935, el coche de carreras refrigerado por aire por excelencia. Para conmemorar la ocasión, el equipo de Luftgekühlt reunió tres ejemplares amarillos y otro con la decoración de Brumos. Entre los primeros se encontraba un coche que no solo tiene una enorme importancia para Porsche, sino que está directamente vinculado a Atlanta: el Porsche 935-K3 ganador de Le Mans en 1979, con el que los hermanos Don y Bill Whittington, junto al piloto alemán Klaus Ludwig, lograron la victoria. ¿Cuál es el vínculo de los Whittington con Atlanta? En la época en que ganaron Le Mans con este coche, compraron el circuito de Road Atlanta.
El K3 fue el primer vehículo con motor trasero en conseguir la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans, y ha sido, sin duda, el coche estrella de Luftgekühlt 12.
Descubriendo la historia de la Targa Florio
Se cumplen 70 años de la primera victoria de Porsche en la Targa Florio, la formidable carrera que se disputó en carretera abierta entre 1906 y 1977 en Sicilia, Italia. Formaba parte del Campeonato del Mundo de Resistencia de principios y mediados del siglo XX, tan glamuroso como arriesgado.
Porsche logró allí su primera victoria en 1956, con el italiano Umberto Maglioli al volante, en solitario, de un Porsche 550 A Spyder de motor central y refrigeración por aire. Fue la primera de las 11 victorias de Porsche, más que cualquier otro fabricante en los 71 años de historia de la carrera.
La prueba dio nombre al 911 Targa de 1965, el primer deportivo del mundo en combinar la libertad de un descapotable con una barra antivuelco fija. Y la demanda procedía de Estados Unidos, donde ese característico arco fijo dio respuesta a la creciente preocupación sobre la seguridad de los descapotables en el importante mercado estadounidense.
Los cuatro coches expuestos dieron vida a ese capítulo de la competición, empezando por un Porsche 718 RSK de 1959 con una historia de triunfo que se quedó a las puertas. Tras marcar la vuelta rápida y liderar gran parte de la carrera de 1959, el RSK vio cómo un fallo en la suspensión en la última vuelta le privaba de la victoria. Junto a él se encontraban el Porsche RS 60, que se alzó con la victoria en 1960, y el Porsche 904 (Carrera GTS), ganador de la Targa Florio de 1964. Completaba el cuarteto un Porsche 908/3 de 1971, modelo desarrollado específicamente para afrontar los exigentes circuitos de la Targa Florio y Nürburgring.
Modelos Porsche que han hecho historia
Parte del encanto de Luftgekühlt 12 reside en la variedad de historias que cuenta. “Luft es fascinante a nivel visual, cuenta historias maravillosas y resulta apasionante para quienes disfrutan del aspecto mecánico de los coches. Lo más destacado de cada evento es siempre cuando aparecen coches nuevos que no hemos mostrado antes”, afirma Zwart.
Tal es el caso del 917K con los colores de Gulf. Brian Redman marcó el mejor tiempo con esta misma unidad en las pruebas de Le Mans de 1970, antes de que lo comprara el piloto de Fórmula 1 Jo Siffert, quien lo alquiló para que apareciera en la película Le Mans, protagonizada por Steve McQueen y estrenada en 1971. El coche permaneció alejado de los focos durante años, hasta que fue adquirido por la Colección Brumos y expuesto en Atlanta con motivo de Luftgekühlt 12.
Por puro contraste, el Porsche 356 A Outlaw de 1957 no podría haber tenido una vida más dura. Se trata de una creación al estilo Frankenstein: su propietario encontró un 356 oxidado entre los escombros del sótano de una tienda de alimentación de Carolina del Norte y, tras ver que tenía la mitad inferior oxidada, tomó el techo y lo soldó a una carrocería en mejor estado. Tras años de problemas de salud, el propietario vendió el coche en 2004 como un proyecto inacabado. Veinte años después, apareció a la venta, a menos de cuatro kilómetros de su casa. En Luftgekühlt 12 se pudo contemplar en todo su esplendor recién restaurado —y con su pátina conservada—.
Los aficionados son los verdaderos protagonistas del evento
Como si se tratara de una especie de peregrinación, cada edición de Luftgekühlt atrae a personas solas, familias, amigos y, en algunos casos, caravanas. Algunas caravanas son oficiales, como la propia “Air-Cooled Caravan” de Luft; otras son informales y se organizan a nivel interestatal. La gente es parte integrante del evento, en la misma medida que los coches.
El presentador oficial del evento fue Tommy Kendall, el campeón más joven de la historia del campeoonato IMSA (ganó el título siendo estudiante), cuatro veces ganador de la Trans Am y con dos participaciones en las 24 Horas de Le Mans.
Kendall estuvo en buena compañía automovilística, ya que el piloto estadounidense Leh Keen llevó al evento una selección de Porsche 911 personalizados —pertenecientes al Keen Project—. Se inspiró en su infancia conduciendo por Georgia, en su carrera como piloto y en los modelos 911 SC de Porsche preparados para rallyes de los años 70 y 80.
Luftgekühlt es un evento que cualquiera puede explorar, afirma Zwart. “Siempre ha sido accesible para todo el mundo. No hay vallas en el recinto que impidan acercarse a los coches. Entras por la puerta y exploras; te adentras en los edificios y recorres las salas, las calles y las avenidas. Descubres los coches, hablas con la gente, lees y escuchas sus historias”.